Teamlilit ya sabe qué temas no llegaste a dar, dónde flojea tu alumno y qué deberes nunca volvieron. La planificación lo usa todo, y te enseña cada dato antes de escribir una sola línea.
Gratis 14 días. Sin tarjeta, y sin gastar créditos de IA hasta que pidas un plan.
Basado en: tu última clase del 28 de agosto, 3 temas sin terminar, un dominio de 1 sobre 5 en ecuaciones de segundo grado y los 4 ejercicios de tu biblioteca.
Pídele a un chat una hora sobre ecuaciones de segundo grado y en segundos tendrás algo razonable. Lo que no puede saber es qué temas no te dio tiempo a dar la semana pasada, cuáles falla una y otra vez este alumno, o que los deberes que pusiste hace quince días nunca se abrieron.
Esos detalles son los que hacen que una clase funcione, y Teamlilit ya los tiene.
Todo registrado mientras enseñabas, no reescrito para que la IA lo entienda.
Los temas que quedaron sin marcar en tu última clase encabezan la siguiente, con el tiempo que necesitan y no cinco minutos simbólicos.
Cada tema que marcas con un alumno presente alimenta su nivel de dominio. Los puntos débiles reciben tiempo de verdad.
Escribe «más lento de lo previsto, adivina la fórmula en vez de leerla» en tu resumen, y la siguiente clase se construye alrededor.
Un ejercicio fuera de plazo y sin abrir es un motivo para volver al tema, no una estadística.
La planificación empieza por los registros que va a usar, cada uno indicando de dónde sale. Desmarca cualquiera y deja de influir en la clase. No se genera nada, ni se cobra nada, hasta que has mirado.
Solo un paso te pide escribir, y ese campo es opcional. El resto es confirmar lo que Teamlilit ya registró.
La hora, el alumno y la asignatura se leen de la clase que programaste. No hay nada que rellenar, y una casilla opcional para lo que haya cambiado desde la semana pasada.
Si el examen se ha movido, dilo aquí. Si no, déjalo vacío y sigue.

Todo lo que Teamlilit encontró de este alumno, cada tarjeta indicando qué es y de dónde sale. Desmarca una y deja de influir en la clase. El coste en créditos se indica aquí, antes de comprometerte.
Esta es la pantalla que separa un plan de una suposición.

Cada línea lleva una etiqueta que apunta al registro que la originó y una nota en lenguaje claro. Cambia los minutos, quita una línea o reordena. La barra de tiempo te mantiene honesto sobre la hora que tienes.
Lo que quedó sin dar va primero. Los puntos flojos reciben tiempo de verdad, no cinco minutos simbólicos.

Busca entre los ejercicios que has guardado antes de escribir nada, y lo que reutiliza conserva tus palabras exactas. Lo marcado como escrito para esta clase es un borrador editable.
No se envía nada a ningún alumno. Los ejercicios quedan en la clase hasta que los publicas.

Este es el tercer paso completo. No un resumen de lo que decidió la IA, sino el motivo pegado a cada línea, para que puedas darlo por bueno o descartarlo en segundos.

Bajo cada tema están los registros que lo justifican: sin terminar en la última clase, tu nota de la última vez, dónde flojea. Una línea sin etiqueta no se apoya en nada, y eso se ve de un vistazo.
Cada tema lleva su propia estimación, no un total repartido a partes iguales. Baja uno, sube otro o elimina la línea con la papelera. Es un borrador, no una sentencia.
El tiempo previsto está encima de la lista y se actualiza al cambiar los minutos, así que una hora sobrecargada se nota antes de la clase y no durante.
La barra superior cuenta con qué se construyó el plan, y «Revisar» te lleva a los registros. Ese número es lo que el sistema encontró de verdad, así que un plan flojo te está diciendo que tus registros lo son.
Edita cada línea, borra la mitad o cierra la ventana y olvídate. El plan llega a tu clase solo cuando pulsas el botón del último paso.
La próxima clase sin plan se ofrece en tu panel, en las acciones rápidas, en el ciclo de enseñanza y al final de cada resumen. Nunca tienes que acordarte de que existe.

Un ejercicio escrito por ti es uno en el que ya confías, del que conoces las respuestas y sabes cuánto dura. La planificación busca entre tus ejercicios guardados antes de escribir nada nuevo, y lo que reutiliza conserva tus palabras exactas.
Cuanto más usas Teamlilit, más parte de cada plan es trabajo tuyo y menos texto generado.
Reutilizado de tu biblioteca, con tus palabras, sin tocar.
Un borrador, porque nada en tu biblioteca lo cubría. Edítalo antes de que lo vea nadie.
Para quien enseña a las mismas personas de forma repetida, que es donde el historial de clases vale algo.
Das clase a unos pocos alumnos semana tras semana y preparas a las 23:00 del día antes. El registro de lo que diste ya está en Teamlilit; esto lo convierte en el plan de mañana.
El progreso es acumulativo y desigual: un alumno puede dominar el pasado simple y perderse en el estilo indirecto. El dominio por tema lo hace visible, y la planificación actúa en consecuencia.
Varios profesores, alumnos compartidos y relevos. Un plan construido con las clases registradas, y no con la memoria de un solo profesor, sobrevive a que alguien cubra la clase de un compañero.
Puedes, y para una clase genérica te servirá. Esto es lo que no alcanza.
| Lo que necesitas | Un chat | Teamlilit |
|---|---|---|
| Conocer a este alumno | Solo lo que reescribes cada vez | Todas las clases que le has dado |
| Enseñar en qué se basa | Lo explica después, si se lo pides | Enseña los registros antes, y te deja descartarlos |
| Usar tus materiales | Lo escribe todo de cero | Reutiliza tus ejercicios, palabra por palabra |
| Dejar constancia | Se queda en un historial de chat | Queda en la clase y se marca mientras enseñas |
Es un asistente de cuatro pasos que propone la próxima clase para un alumno o grupo concreto: temas en orden de enseñanza, minutos para cada uno, una nota breve explicando por qué está ahí y los ejercicios que mandar. Se construye con los registros de las clases que ya les has dado, no con una descripción que escribes tú.
De lo que registraste mientras enseñabas. Los temas que quedaron sin marcar en la última clase, la nota que escribiste en tu resumen, los niveles de dominio que se acumulan cada vez que marcas un tema con un alumno presente, los ejercicios fuera de plazo y sin abrir, y las clases en las que se marcó a alguien como ausente. Nada se reescribe para que lo entienda la IA.
Sí, en tres momentos distintos. El paso dos muestra cada registro antes de generar nada y te deja desmarcar los que quieras. El paso tres te permite cambiar los minutos, reescribir una línea o borrarla. Y nada llega a tu plan de clase hasta que pulsas el botón final, que se añade a un plan ya empezado en vez de sustituirlo.
Para una clase genérica sí, y el resultado será correcto. Un chat no ve tus registros, así que no sabe qué temas no te dio tiempo a dar, dónde flojea este alumno ni qué deberes nunca volvieron. Tampoco puede dejar el resultado en tu clase real, marcarse mientras enseñas ni alimentar después tu resumen.
Lo ves y lo editas todo antes de que se guarde, y esa es la protección real. Detrás, un segundo modelo revisa cada borrador frente a los registros y lo devuelve si el plan ignora la evidencia, se pasa de la duración de la clase o reparte la hora por igual en vez de dar tiempo de verdad a los puntos flojos. Si una generación vuelve vacía, falla y no te cuesta nada en lugar de enseñarte un plan en blanco.
Busca entre tus ejercicios guardados antes de escribir nada nuevo, y cuando uno encaja lo reutiliza con tus palabras exactas en vez de parafrasearlo. Los marcados como escritos para esta clase son borradores, y son los que conviene leer antes de publicarlos. Cuanto más usas Teamlilit, más parte de cada plan es trabajo tuyo.
Todavía no hay nada de donde partir, así que el asistente pasa al creador de biblioteca de temas: describe en una frase lo que enseñas y obtienes una lista de temas editable para esa asignatura. A partir de la segunda clase, la pantalla de planificación se llena con tus propios registros.
En ambas. En una clase individual los registros son de ese alumno y las notas pueden ser concretas. En grupo, los temas sin dar son comunes y las señales de los alumnos se resumen para toda la clase en vez de nombrar a nadie, porque un plan de clase es un único documento para toda la sala.
No. El plan de clase solo lo ves tú, tanto en la aplicación como en el aula, porque puede llevar notas francas sobre las personas que aparecen en él. Los ejercicios quedan como borradores en la clase y el alumno recibe aviso solo cuando los publicas, así que terminar un plan nunca escribe a nadie.
Sí. Los planes se generan en tu idioma, no traducidos del inglés después, para que los nombres de los temas y las notas se lean como los habrías escrito tú. Toda la interfaz está disponible en inglés, francés, español y alemán.
Planificar consume créditos de IA, incluidos en todos los planes de pago, y el coste de un plan se muestra en pantalla antes de gastar nada. Revisar los registros es gratis, editar el plan es gratis y aceptarlo es gratis. Solo la generación cuesta un crédito, y una generación fallida no cuesta nada.
La planificación se ejecuta en modelos abiertos alojados en la UE en vez de enviarse a un chat de consumo, y tus registros sirven para construir tus planes, no para entrenar el modelo de nadie. Los registros se quedan en tu cuenta, donde puedes verlos y borrarlos.
Un plan vale lo que valen los registros que hay detrás. Enseñas a partir del plan, marcas los temas que cubres, el resumen se escribe con lo que has marcado y el siguiente plan arranca ahí. Cada etapa deja mejor informada a la siguiente.
Da una clase, marca lo que has cubierto y el siguiente plan te espera con lo que falta. Gratis 14 días, sin tarjeta.
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