Una pizarra pensada para enseñar, no solo para dibujar
La pizarra del aula ya hace lo que la tutoría le pide de verdad. Escribe ecuaciones reales con un teclado de símbolos en pantalla y vuelve a editarlas más tarde, representa una o varias funciones sobre los mismos ejes y convierte una fórmula seleccionada en gráfica al momento. Cada sesión puede tener varias pizarras en pestañas, junto a páginas de texto y archivos subidos, PDF, presentaciones e imágenes, para que una clase deje de vivir en un lienzo infinito. Coloca la foto de un ejercicio hecho a mano sobre la pizarra para corregirlo, inserta un vídeo de YouTube o Vimeo o una actividad de Desmos, prepara tus pizarras antes de que empiece la clase y cede el lápiz a un alumno mientras está en el escenario. Todo se guarda con la sesión.